La prueba del "9"

En la escuela nos enseñaban que haciendo la prueba del nueve en una división matemática, tendríamos la certeza de que estaba bien hecha y era exacta, ni me acuerdo cómo se hacía, y posiblemente ni se enseñe ahora.

El 9 es un número mágico y simbólico, porque se compone de 3×3.

El misterio de la Santísima Trinidad, es el misterio de los misterios, porque siendo un solo Dios, existen TRES Personas. Uno en Esencia y Trino en Persona. 

TRES días anduvieron la Virgen y San José buscando angustiados al Niño Jesús, que a sus 12 años estaba dejando perplejos con su sabiduría a los sacerdotes del templo de Jerusalén.

TRES años anduvo Jesucristo entre nosotros enseñándonos el camino de la felicidad terrena y cómo alcanzar la SALVACIÓN eterna.

TRES días estuvo Jesucristo oculto en el sepulcro mientras sus discípulos andaban decepcionados y sufriendo el mayor fracaso de sus vidas y muy tristes los discípulos de Emaus.

TRES etapas de nuestra vida terrenal.


Si en la PRIMERA etapa consciente de nuestra existencia, que es la juventud, no tenemos FE en algo transcendente y no luchamos con ESPERANZA de conseguir algo bueno e importante, y no sentimos AMOR por alguien o por algo, habrá sido una etapa vacía sin posible retorno.

Si en la SEGUNDA, que por ser el ecuador de nuestra vida, la más importante y difícil, porque es cuando se constituye una familia y las responsabilidades atosigan, no se tiene FE, ni se ESPERA en la ayuda de Dios, y el AMOR ha estado ausente, será un etapa infernal.

Si en la ÚLTIMA, en la que sólo queda una oportunidad de corregir algunos desvíos de etapas anteriores y sobre todo si en ellas no hemos vivido de auténtica FE y ESPERANZA y AMOR y se ha caminado a espaldas de Dios por las muchas ocupaciones, posiblemente se habrá perdido todo.

Si se han cumplido las TRES ETAPAS como Dios manda, aunque con los pecados a cuestas, habrá llegado la hora de irse preparando al encuentro con Dios viviendo como quería San Juan de la Cruz.

Mi alma se ha empleado
Y todo mi caudal a su servicio
Ya no guardo ganado,
Ni ya tengo otro oficio;
Que ya sólo en AMAR es mi ejercicio.

Texto extraído del blog Miscelanea Religiosa. Roque Pérez.

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