El Magnificat

Del Evangelio de hoy proviene el Magnificat, oración cristiana que reproduce las palabras que María, Madre de Jesús, dirige a Dios cuando visita a su prima Isabel, madre de Juan el Bautista.

El nombre de la oración está tomado de la primera frase en latín, que reza Magnificat anima mea Dominum.

Dentro de la Liturgia de las Horas, el Magnificat es el Canto Evangélico empleado en el rezo de las vísperas.

ORACIÓN DEL MAGNIFICAT

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.

El hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahán y su descendencia por siempre. Gloria al Padre.

 

 

 

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