La aventura de La Cuaresma

Curioso título, ¿verdad?. Bueno pues quiero llamar tu atención con él, porque hoy vamos a iniciar una aventura, un reto en nuestra formación, porque si queremos seguir aprendiendo a vivir en Cristiano, esta asignatura la hemos de preparar bien.

Para ello vamos a iniciar desde hoy esta AVENTURA en la que nos vamos a formar bien para preparar mejor la CUARESMA.

Desde hoy iremos precalentado motores hasta el 9 de marzo, miércoles de Ceniza, día desde el que comenzaremos a vivir los 40 días de la Cuaresma que finalizan el jueves 21 de abril, Jueves Santo.

Antes del inicio de la Cuaresma iremos aportando diferentes textos y escritos que nos ayuden a entenderla mejor y prepararla. Y una vez iniciado este periodo, cada día iremos leyendo una reflexión para vivir con intensidad este tiempo.

Cuento contigo para acompañarme en esta aventura.

Pero bueno, ¿qué esto de la Cuaresma?. ¿En qué consiste? ¿Para qué es?


¿Qué es la Cuaresma?

La Cuaresma es un período de cuarenta días reservado a la preparación de la muerte y resurrección de Jesús durante la Semana Santa.

Desde el siglo IV se manifiesta la tendencia a constituirla en tiempo de penitencia y de renovación para toda la Iglesia, con la práctica del ayuno y de la abstinencia.

Son días de ayuno y abstinencia el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.

Son días de abstinencia los viernes de Cuaresma.

Estas mortificaciones mínimas de ayuno y abstinencia deben ser completadas por cada uno según las personales necesidades y exigencias espirituales.

La Cuaresma no es sólo tiempo de mortificación. Es, además, tiempo de retiro espiritual en el que la meditación y la oración personal deben ser intensificadas para lograr la renovación espiritual que se anhela conseguir durante este tiempo.

SI FUÉRAMOS… LA CUARESMA SERÍA…

Si fuéramos automóviles, la Cuaresma sería el tiempo de cambiar el aceite y afinar el motor.

Si fuéramos jardines, la Cuaresma sería tiempo de fertilizar nuestra tierra y arrancar las malas hierbas.

Si fuéramos alfombras, la Cuaresma sería tiempo de darles una buena limpieza con el aspirador o una buena sacudida.

Si fuéramos baterías (pilas), la Cuaresma sería tiempo de recargarlas.

Pero no somos ninguna de estas cuatro cosas:


Somos personas que, quizá, muchas veces hemos hecho cosas malas y necesitamos arrepentirnos de ellas. De aquí la necesidad de hacer una buena confesión.

Somos personas que muchas veces nos dejamos llevar por nuestro egoísmo y que, por lo tanto, necesitamos empezar a pensar en los demás. De aquí la necesidad de la limosna.

Somos personas que muchas veces perdemos de vista el fin para el que fuimos creados por Dios.

Necesitamos, pues, recobrar la vista.

De aquí la necesidad de la oración.

Seguiremos juntos en esta aventura.

Lázaro Hades

Gracias a la ayuda de los textos del blog católico de Javier.

Deja un comentario