La Aventura de La Cuaresma (15)

LAS SIETE PALABRAS DE JESÚS EN LA CRUZ

4 y 5

Cuarta Palabra

“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” (Mt 27, 46)

Desamparado se ve

de su Padre el Hijo amado,

maldito siempre el pecado

que de esto la causa fue.

Quién quisiera consolar

a Jesús en su dolor,

diga en el alma: Señor ,

me pesa: no mas pecar.

Señor y Dios mío, que por mi amor agonizaste en la Cruz y tormento tras tormento, además de tantos dolores en el cuerpo, sufriste con invencible paciencia la mas profunda aflicción interior, el abandono de tu eterno Padre; ten piedad de todos los hombres que están agonizando, y de mí cuando me haye también el la agonía; y por los méritos de tu preciosísima sangre, concédeme que sufra con paciencia todos los sufrimientos, soledades y contradicciones de una vida en tu servicio, entre mis hermanos de todo el mundo, para que siempre unido a Ti en mi combate hasta el fin, comparta contigo lo mas cerca de Ti tu triunfo eterno.

Señor pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Quinta Palabra

“Tengo sed” (Jn 19, 28)

Sed, dice el Señor, que tiene;

para poder mitigar

la sed que así le hace hablar,

darle lágrimas conviene.

Hiel darle, ya se le ha visto:

la prueba, mas no la bebe:

¿Cómo quiero yo que pruebe

la hiel de mis culpas Cristo?

Señor y Dios mío, que por mi amor agonizaste en la Cruz, y no contento con tantos oprobios y tormentos, deseaste padecer más para que todos los hombres se salven, ya que sólo así quedará saciada en tu divino Corazón la sed de almas; ten piedad de todos los hombres que están agonizando y de mí cuando llegue a esa misma hora; y por los méritos de tu preciosísima sangre, concédeme tal fuego de caridad para contigo y para con tu obra redentora universal, que sólo llegue a desfallecer con el deseo de unirme a Ti por toda la eternidad.

Señor pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Deja un comentario