TRIDUO PASCUAL: Pegados al Señor

Semana Santa.

Para los noveles como yo esta experiencia llega a resultar abrumadora, ya que después de tantos años entretenido por el envoltorio de las procesiones y las manifestaciones fervorosas (lastimosamente en muchos casos, efímeras) de cofrades y penitentes, resulta que el verdadero significado de la Semana Santa es que nos encontramos en la semana más grande para los cristianos, en medio de un camino real de cambio, de conversión, de las personas que creemos en Cristo.

Como todo, cuanto te cuentan de qué va la historia lo entiendes todo un poco mejor. Y vaya Historia es esta!

Creo que el problema para vivir intensamente la Semana Santa es estar medianamente preparado ya que si no eres cofrade, penitente con años de experiencia o cristiano aventajado, no te enteras de nada.

Entonces, ¿qué debemos saber los cristianos “de clase media”?, los que aprobamos con un suficiente corto…

Te lo voy a explicar todo en esta extensa entrada, tómate tu tiempo para leerla despacio, pero recuerda, lo más importante durante esta semana es ESTAR PEGADOS AL SEÑOR durante los siete días. Es una semana en la que El está sufriendo por todos nosotros, y nos pide que en cada uno de nuestros quehaceres, nos acordemos de El: ya estemos en la playa, descansando en el campo, estudiando o trabajando. Sintámonos pegados a El con la oración, vivamos con sentimiento verdadero su Pasión.

TRIDUO PASCUAL:

El Santo Triduo Pascual de Jesucristo, muerto, sepultado y resucitado abarca desde la Misa en la Cena del Señor hasta las segundas Vísperas del día de Pascua. Durante los primeros siglos, todos estos momentos del Misterio Pascual se celebraban un una sola acción sagrada que era la Vigilia Pascual, en la noche del sábado al domingo.

Sin embargo, al menos desde el siglo IV, los peregrinos que iban a Jerusalén celebraban lo que había pasado cada día de estos y en los mismos lugares. El ejemplo de Jerusalén fue imitado en las demás Iglesias, dando un significado histórico a estos días y siguiendo los pasos del Señor. De todos modos, la unidad del Misterio Pascual no se puede romper y se hace presente en cada una de estas celebraciones.

  • JUEVES SANTO: Es el ‘Día del amor fraterno’. ¿PORQUÉ? Por que en la última cena Jesús dio un nuevo mandamiento a sus discípulos: Amaos los unos a los otros como yo os he amado. Hoy conmemoramos ese momento. El contexto en el que Jesús pronuncia estas palabras no es otro que la noche del Jueves Santo, después dela Cena, antes de morir en la cruz. En esa impresionante ocasión, Jesús revela a sus discípulos que va hacia el Padre. Este ir al Padre constituye el momento más importante de la salvación. Todo el que siga a Jesús irá a donde Él va.El día siguiente (Viernes Santo),no se celebra la Eucaristía, y se resalta con una procesión el traslado de las formas consagradas hasta el sagrario. Se abre así un tiempo de vigilia y oración ante el Santísimo en el que respondemos a las palabras de Jesús en el monte de los Olivos: Velad y orad para no caer en la tentación(Mt 26,41).

El ‘Monumento’En los oficios del jueves Santo se reserva el Santísimo Sacramento en un lugar que se prepara en la iglesia, llamado “Monumento”, hasta el oficio del día siguiente, permitiendo a los fieles la Adoración personal o comunitaria al Santísimo Sacramento durante horas o toda la noche, según las posibilidades de cada lugar. Acompañamos de esta forma al Señor en la soledad de su Pasión y le damos gracias porque ha querido permanecer sacramentalmente en medio de nosotros.

  • VIERNES SANTOCELEBRACIÓN DE LA PASIÓN DEL SEÑOR . Se celebra un acto vespertino que comienza con la liturgia de la palabra en la que se leen dos lecturas y la Pasión según san Juan, a la que sigue la homilía y la oración universal; concluye esta liturgia con la adoración de la Cruz y la comunióncon la Eucaristía consagrada en la Misa de la Cena del Señor.El altar se presenta sin manteles y el madero de la cruz sin la imagen de Cristo. En esta tarde, la desnudez del altar, símbolo de la de Jesús en el Calvario, y la austeridad de la ceremonia nos traslada al Gólgota.Es un acto de profunda seriedad, pero no es un funeral. La sencilla cruz de madera, sin la imagen del crucificado, que cruza la iglesia hasta el altar para allí ser adorada  es el trofeo de la Pasión ante el que deberemos hacer genuflexión siempre que pasemos ante él, hasta que comience la Vigilia Pascual.
  • SÁBADO SANTO:Durante este día, la Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor meditando su pasión y muerte, y aquel descenso al lugar de los muertos, en la que su alma se unió a las restantes almas de los justos del Antiguo Testamento y los redimió de su cautiverio. Con este abajamiento a lo más profundo de la muerte, el Señor inicia su victoria sobre la misma.

EN ESTA NOCHE SANTA: SOLEMNE VIGILIA PASCUAL El Misterio Pascual de Cristo crucificado, sepultado y resucitado, tiene en esta liturgia nocturna su celebración culminante. La vigilia comienza en el exterior del templo con la liturgia de la luz y se ilumina la iglesia como signo de la resurrección del Señor. La liturgia de la palabra proclama las maravillas de Dios en la historia de la salvación, desde la creación del mundo al Misterio Pascual de Jesucristo; luego viene la liturgia bautismal, con la renovación de las promesas que se hicieron en la iniciación cristiana (el bautismo), y luego la asamblea es invitada a la mesa que el Señor, por medio de su muerte y resurrección, ha preparado para su pueblo (cuarta parte de la vigilia, liturgia eucarística).Esta es una noche de vela en honor del Señor, como lo hizo el pueblo elegido desde el comienzo del Éxodo en Egipto. El Señor ‘pasó’ esa noche para liberar a los israelitas. Pascua significa ‘paso’.Es la misma noche que terminó con la aurora de la resurrección de Jesucristo. Los cristianos vamos de la noche al día, el Señor nos hace pasar de la muerte, a la vida que no termina.Nos reunimos en torno a una hoguera, como los israelitas en los campamentos cuando iban hacia la tierra prometida. En la Pascuatodo es nuevo, el fuego, el agua del Bautismo, los panes sin levadura…El cirio pascual es un símbolo de Jesucristo resucitado, que conserva las huellas de la pasión, como la cruz y las cinco marcas señaladas con granos de incienso que recuerdan las cinco heridas del crucificado. También se marcan en el cirio las letras griegas Alfa y Omega, que significan que Jesús es el Señor de esta Pascua y de todos los tiempos, del principio al fin. Como la columna de fuego que iba guiando a los israelitas en el desierto, así nos guía ahora Jesús y entra el primero en la iglesia, iluminándola con su luz.

  • DOMINGO DE RESURRECCIÓN:Los cincuenta días que van desde este domingo de Resurrección hasta el de Pentecostés han de ser celebrados con alegría y exultación como si se tratase de un solo y único día festivo, más aún, como un ‘gran domingo’, tal como lo proclama el himno israelita propio de estas fechas que los cristianos aplicamos al Misterio Pascual: “Este es el día en que actuó el Señor; sea nuestra alegría y nuestro gozo” (Salmo 117, 24).

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