MAYO: Mes de María

Sin darnos cuenta, viviendo aún la Resurección de Cristo, no hemos adentrado en el mes de mayo, el que llaman mes de María.

¿Porqué mayo es el mes de María?

He leído muchas interpretaciones para explicar esta asociación, pero entre todas me quedo con esta:

“Aconteció en Roma, a fines del siglo XVIII. Un niño pobre reunió a sus compañeros y los guió a una estatua de María. Los niños cantaron la Letanía de Nuestra Señora.

El pequeño grupo se volvió a reunir al día siguiente. Esta vez los acompañaban más niños. La siguiente vez las madres se unieron a la pequeña asamblea. Pronto nuevos grupos se formaron y la devoción se popularizó rápidamente.

Las almas piadosas vieron en esta devoción la mano de Dios. Su cooperación con tal designio providencial fue promover la devoción como un acto solemne y público de reparación. Así fue fundado el Mes de María.”

También me gusta esta reflexión del Beato Juan Pablo II, hecha en mayo de 1979:

“El mes de mayo nos estimula a pensar y a hablar de modo particular de Ella. En efecto, este es su mes. Así pues, el período del año litúrgico, [Resurrección], y el corriente mes llaman e invitan nuestros corazones a abrirse de manera singular a María”.

Es interesante esta propuesta:

Los cristianos, que queremos estar siempre cerca de María, le podemos ofrecer algo especial durante el mes de mayo: romerías, visitas a alguna iglesia dedicada a la Virgen, pequeños sacrificios en su honor, ofrecimiento del estudio o del trabajo bien acabado o el rezo más atento del Santo Rosario.

También es bueno meditar sobre los cuatro dogmas acerca de la Virgen María que son:

 1. Su inmaculada concepción: A la única mujer que Dios le permitió ser concebida y nacer sin pecado original fue a la Virgen María porque iba a ser madre de Cristo.

2. Su maternidad divina: La Virgen María es verdadera madre humana de Jesucristo, el hijo de Dios.

3. Su perpetua virginidad: María concibió por obra del Espíritu Santo, por lo que siempre permaneció virgen.

4. Su asunción a los cielos: La Virgen María, al final de su vida, fue subida en cuerpo y alma al Cielo.

Recordar y honrar a María como Madre de todos los hombres:

 María nos cuida siempre y nos ayuda en todo lo que necesitemos. Ella nos ayuda a vencer la tentación y conservar el estado de gracia y la amistad con Dios para poder llegar al Cielo. María es la Madre de la Iglesia.

Las advocaciones de la Virgen María son muy numerosas y generan mucha devoción en todo el mundo. AQUÍ puedes encontrar un gran número de ellas y la explicación sobre su origen.

He recopilado de la web encuentra.com una serie de lecturas a María. En su página las podéis ver la serie completa pero os sugiero que las vayamos leyendo juntos día a día y no todas juntas, para no cansarnos, ya que, en la mayoría de las ocasiones, se hacen las oraciones o de memoria o como lecturas de un rito o una fórmula divina. No obstante, siempre han de ser reflexiones, conversaciones, diálogos con Cristo o en este caso la Virgen. Cambia los textos, hazlos tuyos, dales tu entonación, pero no las recites, no somos poetas, somos CREYENTES.

MARÍA ES LA MADRE DE DIOS

“Cuando la Virgen respondió que sí, libremente, a aquellos designios que el Creador le revelaba, el Verbo divino asumió la naturaleza humana: el alma racional y el cuerpo formado en el seno purísimo de María.

La naturaleza divina y la humana se unían en una única Persona: Jesucristo, verdadero Dios y, desde entonces, verdadero Hombre; Unigénito eterno del Padre y, a partir de aquel mo mento, como Hombre, hijo verdadero de María: por eso Nues tra Señora es Madre del Verbo encarnado, de la segunda Persona de la Santísima Trinidad que ha unido a sí para siempre —sin confusión—la naturaleza humana.

Podemos decir bien alto a la Virgen Santa, como la mejor alabanza, esas palabras que expresan su más alta dignidad: Madre de Dios”.

Ofrezcamos hoy a nuestra madre, la Virgen María: Decir con amor, a lo largo del día, muchas jaculatorias a la Virgen, tales como “Madre de Dios, eres omnipotente en tu intercesión”.

Un pensamiento en “MAYO: Mes de María”

  1. También podemos pararnos este mes de Mayo a meditar las cualidades de la Virgen en las que las podemos imitar.Hoy me quedo con la DISPONIBILIDAD,estar dispuesto para los demás y sin condiciones,cuando el ángel le anunció que iba a ser la madre de dios,todos sabemos la respuesta,no hubo “letra chica “,ni condiciones.Hoy podemos pensar si estamos disponibles cuando alguien nos necesita,si damos el SÍ,sin condiciones.

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