EL SÍNODO DE LOS OBISPOS

Esta es una de las entradas que dedicaré para explicar asuntos de nuestra religión sobre los oímos hablar y no sabemos muy bien qué significan.

He decidido comenzar por explicar los mensajes que el Papa nos envía a ti y a mí.

En este caso,  a través del documento llamado Exhortación Apostólica Postsinodal.

Comenzaré a desgranar este tema explicándolo de una forma simple y dividiéndolo en diferentes partes. Comenzando por el origen, hoy vamos a hablar del SÍNODO DE LOS OBISPOS:

En torno a 1960, en el Concilio Vaticano II (habrá que dedicar otro temario para explicar bien lo que es un Concilio), Juan XXIII, el Papa de aquella época, observaba que había diferencias entre las perspectivas sobre el futuro y la organización de la Iglesia: dispersión de mensajes que la Iglesia enviaba desde diferentes puntos de vista, según culturas y territorios evitando el distanciamiento de la Iglesia y la sociedad.

Para evitarlo se pensó que era conveniente mantener más contacto con obispos y cardenales en el futuro. Fue el siguiente Papa, Pablo VI, abundando en esta idea, quien convocó el primer Sínodo de Obispos con la misión de ayudar al Sumo Pontífice a realizar su tarea de gobierno de la Iglesia universal.

Según Wikipedia: “El sínodo de los Obispos o sínodo episcopal es una asamblea de Obispos escogidos de las distintas regiones del mundo, que se reúnen en ocasiones determinadas para fomentar la unión estrecha entre el Romano Pontífice y los Obispos.”
El sínodo lo forman un número indeterminado de obispos de todo el mundo y es el Papa quien preside esta reunión. Aunque puede delegar en otro obispo o cardenal.
El sínodo puede tener un marcado carácter territorial (sínodo de los Obispos Norteamericanos, etc), en cuyo caso los convocados son, en buena parte, los obispos de la zona o zonas del mundo afectadas por la convocatoria.

La Asamblea se reúne en Roma y puede ser ordinaria o extraordinaria.
En algunas ocasiones, puede reunirse fuera de Roma, según acuerdo de las Conferencias Episcopales Continentales.
El anuncio de la celebración de un Sínodo se hace oficial con la publicación de la Lineamenta, donde se presentan los asuntos generales que se tratarán en la reunión.
El Papa abre la Asamblea con una indicación genérica del asunto o asuntos a tratar. Posteriormente, de manera plenaria o en comisiones, los obispos atienden las cuestiones que les han sido sometidas por el Papa para emitir una opinión. Estas, una vez aprobadas por la Asamblea en pleno, se recogen en las Actas del sínodo que son entregadas al Santo Padre.
El Sínodo finaliza cuando ha terminado el periodo de sesiones fijado previamente, y el Papa realiza una intervención de carácter apostólico y de exhortación a los obispos convocados.

Significado de exhortar:  Incitar con palabras, razones o ruegos a actuar de cierta manera, especialmente por parte de una persona que tiene autoridad material o moral para ello.

Los Padres sinodales elaboran el Mensaje al Pueblo de Dios y la Lista final de las propuestas, desde donde el Santo Padre parte para redactar la Exhortación Apostólica Postsinodal. El contenido de este documento lo explicaré en la próxima entrada.
El Papa actual a presidido dos asambleas, una en 2007 y otra en 2010. De ella salieron dos mensajes o exhortaciones apostólicas:
Verbum Domini: Exhortación apostólica postsinodal sobre la Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia (30 de septiembre de 2010)

Sacramentum Caritatis: Exhortación apostólica postsinodal sobre la Eucaristía fuente y culmen de la vida y de la misión de la Iglesia (22 de febrero de 2007)

La próxima reunión, la 13ª de carácter ordinario, será el Sínodo de los Obispos de América, a celebrar entre el 7 y el 28 de octubre de 2012, el tema a tratar: “La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana”.

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