¿QUÉ SON LOS SANTOS?

Próximos a celebrar la Solemnidad de todos los Santos el 1 de noviembre, me atrevo hoy a abordar uno de los temas que más confusión genera entre los creyentes de poca formación y con ganas de aprender como es mi caso: ¿QUÉ SON LOS SANTOS?

Te animo a que leas el artículo completo, aunque es un poco largo, creo que podemos compartir aprendizaje.

Si me pongo de ejemplo, vaya por delante que no soy una persona de ídolo fácil, en ninguno de los ámbitos de la vida. Quizá la autoexigencia y el espíritu de superación unido a la constancia que veo reflejada en alguna persona que reúne estos valores sean los que me hagan admirar a alguien en concreto, ya estemos hablando de lo social, deportivo, profesional, o religioso.

Además, huyo de los fanatismos, muy dados en el crecimiento en la fe cristiana, que llevan a confundir el verdadero sentir, origen y destino de nuestra creencia. Afirmo creer en la Iglesia como una gran

familia en la que Dios es Padre, Jesús el Hermano Mayor y el Espíritu Santo es el santificador.

Tengo que decir, que el Señor Jesús se ha valido de los santos para llegar hasta mí, por ello puedo decir que “……podemos llegar a conocer y amar a los santos, que nos enseñan, guían e interceden por nosotros…”

Pero, ¿quiénes son los Santos?

LOS SANTOS SON PERSONAS QUE VIVIERON CON NOSOTROS EN LA TIERRA Y QUE TRAS SU MUERTE INTERCEDEN ENTRE NOSOTROS Y JESÚS PARA QUE ÉSTE A TRAVÉS DE SU PADRE NOS APORTE SU GRACIA”.

No debemos confundirnos en este sentido: ellos no hacen nada si no es en Cristo. Dios nos creó para ser familia. Los del cielo y los de la tierra estamos unidos en la comunión de los santos en Cristo. La familia comparte y se comunica sus esperanzas y tristezas. Por eso también pedimos a los santos y ángeles que intercedan por nosotros. Lejos de quitarle atención a Dios, los santos y ángeles nos ayudan a adentrarnos en la presencia gloriosa de Dios pues ellos ya están allí.

Este tema es bastante complejo o muy simple según lo queramos interpretar, sobre todo al tocar algo tan delicado como puede ser cuestionarle a alguien que “su” santo NO ES DIOS.

Y adentrándome en la complicada razonabilidad de la fe me atrevo a abordar este asunto insistiendo en que los santos y todos los difuntos, pueden llegar a interceder por nosotros. Es decir, para ponerlo más claro, basta asumir que hay otra vida, que existe el más allá, (lo siento, aunque hablemos de razonabilidad hemos de abordarlo por esta vía) y quién mejor que estos que compartieron la vida contigo aquí en la tierra para manifestar nuestro amor a Dios en el más allá. (iba a escribir “para manifestar nuestras peticiones a Dios” pero no todo han de ser peticiones, ¿no?…).

Una vez llegados a este punto, SÍ PODEMOS DECIR QUE A CADA UNO DE NOSOTROS NOS TOCA DE UNA MANERA ESPECIAL UN INTERCESOR. A cada uno de nosotros sí nos puede servir de ejemplo la vida de un Santo que conocemos o del que hemos leído o con el que hemos convido (Teresa de Calcuta, Juan Pablo II…). Uno o muchos de ellos. Depende de la sensibilidad de cada uno de nosotros. Pero no olvides que uno no excluye a los demás, ni uno es más que nadie, ni siquiera uno sirve más que otro para conceder una gracia. Este es otro asunto sensible, pues cuántas veces has oído decir “pídele a este santo que sirve para esto…”. La confusión ocurre cuando tratamos de hacer una especie de estudio a ver cuál nos conviene más. La oración no es una fórmula.

Si no sabes a qué Santo pedir intercesión para el favor que en este momento necesitas, para redimir el sufrimiento que te acompaña…, te vas a Jesús que está en el Sagrario, le das gracias, lo escuchas y le abres tu corazón. Poco a poco nuestro corazón se irá llenando más y más de gracia y será más natural acercarnos a nuestros hermanos celestiales para con ellos orar-conversar. Llegará el momento en que tendrás claro por dónde llegar a Dios. El nos conoce muy bien, seamos o no creyentes.

Finalmente, recuerda que la oración no se trata solo de pedir sino que ante todo es para entregarnos confiados, para hacer en todo su voluntad en Jesús: “Padre Nuestro que estás en el cielo… hágase tu voluntad…”. Una vez asimilemos esta necesidad de asumir su voluntad, pediremos por lo necesario: “El pan nuestro de cada día…”

Jesús nos dice en el Evangelio: “SED SANTOS COMO VUESTRO PADRE CELESTIAL ES SANTO”. Así que tendremos que poner empeño en ello, porque TODOS estamos llamados a la santidad.

Lázaro Hades

Esta entrada forma parte de la Fiesta de enlaces a blogs católicos. Puedes conocer más pulsando en las imágenes:

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4 pensamientos en “¿QUÉ SON LOS SANTOS?”

  1. Hay muchos santos en los altares,y otros que por no haberse tramitado su causa no lo están,esos son los santos anónimos,personas que han vivido el evangelio,han seguido a Jesús ,lo han imitado y son santos,hayan o no hecho milagro.Yo en esos temas de los milagros estoy un poco perdida,me cuesta.Para mi los santos son personas dignas de imitar,por su valentía ,por su espíritu de sacrificio

  2. Así es, todos estamos llamados a la santidad!! Yo recuerdo que de niña, veía a los santos como personas perfectas, muy lejanas a mí. Me a tomado varios años conocerlos y aprender que han sido personas tan humanas como cualquiera, pero que ha sido su entrega heroica al amor de Dios lo que los ha llevado a ser verdadero ejemplo de santidad. Entre más los conozco, los quisiera adoptar a todos como santos patrones, jaja…Gracias por esta reflexión!

  3. Gracias Lazaro por subir esta entrada tan linda y el mural está preciosos.

    Que bueno que al final si te animaste a participar en la fiesta de enlaces!!!

    Que Dios te bendiga

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