KING SIZE BED

Si vas a reservar una habitación en un hotel del extranjero y quieres que tenga una cama grande y no dos camas pequeñas debes pedir una cama del tipo: KING SIZE BED.

Pero precisamente hoy quiero traducir literalmente esas palabras anglosajonas para referirme a este pesebre vacío que se convierte hoy en una CAMA DE LA TALLA DE UN REY.

Es importante recordar también que un pesebre es una especie de cajón donde se le da de comer a los animales.

¿Con qué definición te quedas?

Hoy tienes de nuevo una oportunidad para aceptar el amor de Dios.

He estado leyendo mucho estos días a propósito de lo que significa para unos y otros la Navidad, que puestos a definir vocablos, es la expresión corta de Natividad de Nuestro Señor Jesucristo, que es por antonomasia la conmemoración del nacimiento de Jesús en Belén de Judá.

Es respetable comprobar que son muchos los que ven en esta imagen nada más que un manjar para animales bien presentado, aunque algunos de ellos insistan en hacernos ver a los demás que estamos locos creyendo que esa será la cama de la talla de nuestro Rey.

He buscado la forma de explicar a no creyentes y cristianos tibios que esta noche Dios viene para todos y hacerle un sitio en la cena de Navidad es lo único que daría contenido a los centenares de mensajes de paz y amor llenos de vacío que saturan nuestros teléfonos móviles y correo electrónico.

Me paro a leer muchas de esas felicitaciones y me pregunto si el que la escribe sabe y siente lo que está diciendo: “Que la Navidad llene de gozo tu casa y la de tus seres queridos en estas fiestas…” Me imagino que el que me envió este mail, acompañado de un “papá noel” no sabía que me estaba diciendo que “el nacimiento del Hijo de Dios llene de gozo mi casa y la de tus seres queridos el día en que celebramos su fiesta“.

Me he parado a pensar si cuando cantamos villancicos alguien repara en sus letras: “…Madre en la puerta hay un niño, diciendo que tiene frío, porque viene casi en cueros (…) pues dile que entre y se calentará, porque en esta tierra ya no hay caridad…

Para empezar, hay que darse cuente que sí, que hay un niño que está llamando a la puerta, porque quiere nacer ¡y de verdad! en cada hermano suyo, en cada uno de nosotros.

Viene casi en cueros y lo vamos a acostar en un cajón habilitado para dar de comer a los animales, ¿no le vamos a dar un poco de cariño extra?  Quizá sea el momento esta noche de venerar esas imágenes del Niño Jesús pensando en el verdadero hijo de Dios al que tanto se le canta y tan poco se le cuenta.

No hay caridad. No. Es cierto, nos seguimos resistiendo, y cada uno sabe cómo, a amarle sin condiciones, seguimos regateando entrega, continuamos “cumpliendo” sin más. Si le dejamos entrar de verdad, lo más seguro es que se calentará y nosotros nos calentaremos en El.

Después de observar tanto y analizar más de lo que debería, he encontrado la paz en unas frases de San Juan de la Cruz que Angelo nos recordaba en su blog. Me tranquiliza y estimula pensar en que   “El alma que anda en amor ni cansa ni se cansa.” y que ante las tribulaciones el mejor consejo del santo es que “No apacentéis el espíritu en otra cosa que en Dios”.

En definitiva, que yo esta noche, junto a mi familia, (y lo escribo sintiendo lo que digo) haremos todo lo posible por ver al Rey nacer en esa cama de nuevo esta noche, quiero ver al Hijo de Dios que en su sencillez se nos muestra disponible para guiar nuestra vida a través de su ejemplo.

Lázaro Hades.

3 pensamientos en “KING SIZE BED”

  1. A mí me gustaría que esta noche fuera la que vivieron los pastores, la noche de la contemplación ante el amor. Estamos acostumbrados a leer el pasaje evangelico y no reparamos en lo descolocados que quedarían esas almas que poco antes habían recibido la visita de un ángel. Lo digo de verdad. Me encantaría pasar esta noche en contemplación. Necesitamos ese silencio que un villancico nos trae. “Noche de paz” Ojalá nos creamos de una vez por todas que Jesús quiere nacer en nuestro corazón. Que éste sea del tipo: King Size Bed. Un abrazo fuerte

    1. A mí también me gustaría prescindir de todo el ruido de estos días, y oír en el silencio ese mensaje, que como bien dices, de verdad deje abrir de par en par mi corazón.
      Gracias por todo Angelo. Feliz noche del Nacimiento.

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