DOMINGO DE RAMOS: EL PASILLO AL CAMPÉON

Faltaban dos días para la Pascua y los Ázimos. Los sumos sacerdotes y los escribas buscaban cómo prenderle con engaño y matarle. Pues decían: «Durante la fiesta no, no sea que haya alboroto del pueblo». (Marcos 14,1—15,47)

Seguro que en alguna ocasión has visto la imagen que te voy a describir a continuación.

Seas o no muy aficionado al fútbol, en alguna ocasión habrás visto una escena en la que los futbolistas de un equipo hacen “el pasillo” a su rival. Antes de comenzar el partido, se ponen los jugadores en fila, unos frente a otros, para que el rival pase entre ellos, recibiendo ese honor al haber sido campeón en alguna competición reciente antes de ese partido.

En algunos casos resulta curioso comprobar cómo esos mismos equipos se han estado “tirando los trastos a la cabeza” a lo largo de toda la temporada y ahora se tienen que poner ahí a simular ante el público esa pleitesía de cara a la galería.

Tal día como el que hoy conmemoramos, Jesús entraba a Jerusalén, en un burro prestado, y como una estrella.

Le hacían el pasillo como a un campeón. Le aclamaban, ramas de olivo en mano, jaleándole sin cesar a su entrada a la tierra que no le vio triunfar y en la que, tras intentarlo en varias ocasiones, fue apresado gracias al “favor” de un amigo del que ya tocará hablar en los próximos días.

En las semanas previas había hecho una serie de milagros que habían acrecentado su fama y le habían hecho tan popular, que sin ser necesario más redes sociales que el boca a boca de aquel tiempo, sus hechos se habían “retuiteado” de una forma sorprendente.

Hasta el punto que los que pensaban tenerlo todo controlado, los fariseos de turno, sospechaban que el galileo les iba a echar por alto las fiestas de Pascua si seguía acaparando protagonismo.

Para colmo, el hijo del carpintero, llevaba unas semanas hablando sin parar y comentado a las claras que El era el hijo de Dios y que la Palabra que estaban esperando oír era la que estaban oyendo de su boca, pero eso no entraba en sus planes.

A este hay que prenderle, no vaya a ser que nos alborote el rebaño. Pues nada, a matarlo. Ya hemos hablado del juicio rápido, y de lo mucho que nosotros entendemos de eso…

No necesitaron muchos argumentos los sumos sacerdotes para entregarlo. De manera que tras esa entrada triunfal, pasillo incluido, volvieron a hacerle otro corredor humano, ahora para encaminarle a un Calvario, del que todos conocemos algo aunque sean sucedáneos de los que fue aquel monte de dolor.

Las mismas personas que días atrás agitaban esas ramas de olivo ahora estaban volviendo a hacer el pasillo al campeón de un partido que pensaban se terminaba en la cruz, pero desconocían que tras tres días de añadido, Cristo acabaría dándole la vuelta al resultado.

Me asomaré al balcón estos días a ver cuántos estaremos ahí, a pie de calle haciendo el primero de los pasillos de esta Semana Santa. Cuántos de nosotros seremos los que jalearemos al del burro prestado aclamándole por sus últimas gestas. Cuántos estaremos ahí, con nuestras mejores galas, para que desde su jaca nos divise con nuestra pose de “Señor que bueno que soy”.

Y me volveré a asomar al balcón para ver cuántos serán los que después de Semana Santa formarán ese pasillo virtual de almas en pena dentro de cuerpos vacíos que aprovechan la más mínima ocasión para ser los actores de reparto que completan un largo corredor de desprecios, olvidos o reproches a ese mismo Cristo que los espera sin desaliento en cada uno de los Sagrarios que hay en las Iglesias donde se guardan (aparcan) las imágenes que durante una semana han venerado a lágrima partida.

Un año entero de espera, para un día de gloria en un burro prestado. Si tengo que tomar lecciones de actitud a imitar en cada uno de los días de Semana Santa, la primera ya la tengo.

¿Sería yo capaz de imitar a Cristo en semejante gesto de humildad?. ¿Ser capaz de verme aclamado, cuando realmente camino a la muerte, sabiendo que voy a ser entregado por los mismos que ahora me jalean?

Si a la más mínima contrariedad ya me estoy revelando, tengo que aprender mucho de la humildad y entrega que Jesús demostró por su causa, por la causa del Padre, a su entrada a Jerusalén.

¡Menudo pasillo al campeón…! Como diría el dicho castellano: ¡Para este viaje, no necesitaba yo estas alforjas…!

Lecciones de actitud en Semana Santa. Domingo de Ramos: humildad y entrega.

Lázaro Hades.

Pd: En los próximos días abriremos una ventana al intercambio de experiencias y recursos de fe para los seguidores de blogs católicos ya que Aprendiendo a Vivir en Cristiano es el anfitrión de la Fiesta de Enlaces Católicos durante la Pascua. A través de este espacio serán otros blogs los que nos dejarán sus enlaces a sus reflexiones y propuestas sobre la verdadera fiesta que no es otra que la de la Resurección del que nos trae la Vida.

4 pensamientos en “DOMINGO DE RAMOS: EL PASILLO AL CAMPÉON”

  1. Brillante entrada la de hoy, nuca habia imaginado la entrada triunfal de Jesus, como un pasillo a los campeones en un partido.
    Hoy mi familia y yo nos vamos a unir en este pasillo, pero es cierto que no se lo que hare mañana,
    Tambien sus apostoles le abandonaron y le dejaron solo a los pocos dias, incluso Pedro le nego 3 veces.
    El ya sabe de nuestras intensiones sabe de nosotros mas que nosotros mismos como ya sabia que Judas le iba a entregar.
    Pero bueno hoy mi intencion es poder ser ese borriquillo en que se suba Nuestro Señor.
    QUE EL SEÑOR NOS DE UNA BUENA SEMANA SANTA.
    Un abrazo a todos.

  2. Gracias Lázaro por esta entrada.
    Que ejemplo tan gráfico y real: hacemos el pasillo, lo recibimos con vítores, …….., pero si no nos gusta lo que hace, en ese momento, lo despedimos con pitos, insultos, almohadillas, etc.
    Pongámonos en su piel y recordemos (siempre perdonando) las veces que nos hemos sentido así y las veces (que es lo peor) que nosotros hemos hecho, y hacemos a diario, lo mismo con nuestro prójimo. Seamos coherentes, seamos cristianos de verdad.
    Aunque escribo en plural yo soy el primero de debe rectificar y pido perdón por las veces que no he sabido actuar como Dios me pide.
    Dame fuerzas Señor para que no intente, no vuelva, a crucificarte ni a ti directamente, ni a los que me rodean.

    Permíteme Lázaro que copie lo que nos dice la wikipedia sobre el significado de las Horas, que aparecen en las lecturas de estos días:

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    Las horas canónicas eran las siguientes:

    Maitines: medianoche

    Laudes: al amanecer, habitualmente sobre las 3:00

    Prima: Hora en la que sale el sol, aproximadamente las 6:00 de la mañana

    Tercia: Tercera hora después de salir el sol, las 9:00

    Sexta: mediodía, a las 12:00

    Nona: sobre las 15:00

    Vísperas: tras la puesta de sol, habitualmente sobre las 18:00

    Completas: antes del descanso nocturno, las 21:00

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    Gracias y Feliz y Santa Semana para todos.

  3. Sí he visto muchas veces ese pasillo,pero nunca se me había ocurrido tal comparación,es genial.Yo también tengo que aprender de entrega.Es verdad lo de la actitud de fariseo “Señor qué bueno que soy”,sin embargo ,si me permites este año otra vez te diré lo del año pasado.Esto de las procesiones es muy complicado y muy rico en matices,hay una mezcla de todo,religiosidad,sentimiento familiar…de todo,y todo es humano,se puede o no se puede entender,pero ,creo ,nunca juzgar.Yo no soy muy procesionera,y me da rabia por ejemplo ver ciertas procesiones llenas y el día del corpus las calles medio vacías,pero sólo Dios conoce el corazón del hombre,y sabe lo que a cada uno le lleva a acarrear kilos de peso,a caminatas interminables….y luego si te he visto no me acuerdo,pero no ocurre sólo con la semana santa ,analiza lo de las primeras comuniones.Creo que es mejor dejar estar.Un abrazo

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