LO QUE REALMENTE TE ESTÁ DICIENDO DIOS A TI

Hace un par de días nos cuestionábamos qué nos quería decir Dios con algunos acontecimientos que nos pone frente a nosotros. Puedes leer la entrada pulsando aquí.

He dejado que sean vuestros comentarios los que completen la primera parte de aquella historia y como habéis podido comprobar hay opiniones para todos los gustos, aunque, eso sí, todas coinciden en un sentimiento sincero.

Recordamos cómo terminó la primera parte de la historia:

(…) El hombre desenroscó la tapa de la botella, y vio que estaba llena de agua… ¡llena de agua!

De pronto, se vio en un dilema: si bebía aquella agua, él podría sobrevivir, pero si la vertía en esa bomba vieja y oxidada, tal vez obtendría agua fresca, bien fría, del fondo del pozo, y podría tomar toda el agua que quisiese, o tal vez no, tal vez, la bomba no funcionaría y el agua de la botella sería desperdiciada.

¿Qué debiera hacer?

¿Derramar el agua en la bomba y esperar a que saliese agua fresca… o beber el agua vieja de la botella e ignorar el mensaje?

¿Debía perder toda aquella agua en la esperanza de aquellas instrucciones poco confiables escritas no se cuánto tiempo atrás?

La historia original termina así:

Al final, derramó toda el agua en la bomba, agarró la manivela y comenzó a bombear, y la bomba comenzó a rechinar, pero ¡nada pasaba!

La bomba continuaba con sus ruidos y entonces de pronto surgió un hilo de agua, después un pequeño flujo y finalmente, el agua corrió con abundancia… Agua fresca, cristalina.

Llenó la botella y bebió ansiosamente, la llenó otra vez y tomó aún más de su contenido refrescante.

Enseguida, la llenó de nuevo para el próximo viajante, la llenó hasta arriba, tomó la pequeña nota y añadió otra frase: “Créame que funciona, usted tiene que dar toda el agua, antes de obtenerla nuevamente”.

Trasladamos esta historia a una relación con el Señor y nos preguntábamos si Dios nos estaba dando una salida a través de la botella de agua que te has encontrado para que soluciones tus necesidades actuales y te olvides de posibles alternativas a tu vida.

O por el contrario, Dios te está pidiendo que no te quedes parado conformándote con metas fáciles y te pide que confíes en Él para afrontar nuevos retos.

Dios nos da muchas pistas a través del Evangelio para resolver este tipo de situaciones. Me voy a quedar con la parábola de los “talentos” para ayudar a sacar conclusiones.

Un “talento” es una unidad monetaria que se usaba en los tiempos de Cristo. Su valor podría ser superior a cien mil euros.

En aquella parábola un señor que tenía una hermosa finca se tuvo que ausentar repartiendo sus “talentos” entre tres personas para que éstas los administraran.

Los que recibieron cinco y dos, negociaron para conseguir el doble de lo obtenido. Sin embargo el que obtuvo uno, lo guardó para no perderlo.

Los dos primeros fueron premiados por el Señor por su trabajo, pues en lo poco habían sido fieles y a partir de entonces al frente de lo mucho le pusieron.

Al miedoso que devolvió el talento, el señor le recriminó duramente porque su pereza y temor le habían llevado a esconder su talento para sí.

Con esta parábola, Jesús quiere enseñar a los discípulos a usar bien sus dones: Dios llama a cada hombre a la vida y le entrega talentos, confiándole al mismo tiempo una misión que cumplir. No nos podemos creer nunca que se nos deben los dones que recibimos de Dios.

Los talentos no sólo representan las pertenencias materiales. Los talentos son también las cualidades que Dios nos ha dado a cada uno.

Por último,  hacer hincapié en la nota que escribió el señor que se encontró la botella tras haberla invertido en hacer funcionar la bomba: “Créame que funciona, usted tiene que dar toda el agua, antes de obtenerla nuevamente”.

Cuando estás hundido a causa del dolor o del sufrimiento te preguntas porqué Dios te lleva hasta ahí.

Recuerda entonces que Él sabe más que tú y quiere lo mejor para ti. Si te esta pidiendo que des toda el agua es porque te está preparando para recibirla de nuevo de manera abundante.

En esos momentos repítete a ti mismo que quien permite y dispone todo es Dios; siempre permite lo que más te convenga y has de armarte de valor para mantener tu palabra de cristiano y amar la voluntad de Dios como venga.

Oración 

Señor, gracias por los talentos que me has dado. No permitas que la apatía o el desánimo me lleven a enterrarlos o a utilizarlos para mi beneficio personal. Ilumina mi oración, permite que me acerque a Ti con confianza y con un corazón sincero, para desprenderme de mi voluntad y unirme más a la tuya.

Señor, qué fácilmente olvido lo fugaz y lo temporal de esta vida. En vez de buscar multiplicar, en clave al amor a los demás, los numerosos talentos con los que has enriquecido mi vida, frecuentemente me dejo atrapar por el camino fácil de la comodidad o la ley del menor esfuerzo. Concédeme la gracia de saber reconocer y multiplicar los dones recibidos.

Ayúdame a comprender que lo que se nos ha dado se multiplica dándolo. 

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Lázaro Hades

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8 pensamientos en “LO QUE REALMENTE TE ESTÁ DICIENDO DIOS A TI”

  1. Mucha gente que quiero,hace tiempo que derramaron su agua sobre la bomba,llevan tiempo bombeando una y otra vez.Doy gracias a Dios por los que ya han visto ese hilo finisimo de agua brotar en sus vidas y pido por los que aun esperan ansiosos escuchando ese rechinar continuo y no desfallecen.Besos.Ah,¿y si no permitieramos que la bomba dejase de funcionar?

    1. Mario, da gracias a Dios porque te ha hecho capaz de percibir ese fino hilo de agua, señal que ya te vació por completo y estás viendo un poco de luz a través de Él. No le pierdas de vista.
      Por otro lado, recordarte que también Dios se encarga de que no deje de funcionar esa bomba a través de los acontecimientos adecuados para cada ocasión.

  2. BUENOS DIAS, MIL GRACIAS SR. LAZARO!!! BENDICIONES PARA UD. AHORA SIENTO COMO SI ESTUVIESE APRENDIENDO COSAS NUEVAS, COSAS OLVIDADAS, GRACIAS DIOS MIO POR ABRIR MIS OJOS. DIOS LE BENDIGA

  3. Me gustó mucho Lázaro, muy interesante la historia, y el ejercicio de pensar que haría cada uno de nosotros… me agrada bastante la idea de confiar en Dios para los nuevos retos, serán muy interesantes y por supuesto con ÉL y en ÉL todo se puede. Actualmente siento que estoy atravesando por esos nuevos retos y aunque al principio fue un poco complicado puedo decir con alegría que mientras más me dejo llevar por Dios cada vez todo es mejor!
    Bendiciones!

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