EL GESTO DEL MOMENTO DE COMULGAR

Señor, no te molestes, porque no soy digno de que entres bajo mi techo, por eso ni siquiera me consideré digno de salir a tu encuentro. Mándalo de palabra…(Lc 7,1-10)

De nuevo, al oír las palabras del Centurión en el Evangelio he vuelto a recordar que son las mismas que pronunciamos poco antes de acercarnos a comulgar: “Señor no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme…”

No hablaremos en esta ocasión sobre el ejemplo de fe humilde que da el jefe romano. Aprovecharé para hablar sobre el gesto del momento de recibir la comunión.

En muchas ocasiones ha salido este tema entre reuniones de creyentes a propósito sobre si recibir la comunión en la mano o en la boca. 

Las dos maneras de comulgar pueden ser respetuosas y expresivas. Es el mismo creyente el que ha de decidir si se desea comulgar de un modo o de otro, sin que el sacerdote se lo imponga según su gusto o preferencia.

Pero como en muchas otras ocasiones nos perdemos en las formas, olvidándonos del importantísimo fondo sobre el que estamos tratando y nos podemos pasar horas hablando sobre este gesto.

Mucha gente piensa que comulgar en la mano es algo novedoso, pero no es así, era la costumbre más natural en los primeros siglos según se refleja en diversos testimonios, pinturas y relieves de iglesias de África, Oriente, Roma y España.

Ya en el siglo IV, san Cirilo de Jerusalén escribe así a sus fieles: “Cuando te acerques a recibir el Cuerpo del Señor, no te acerques con las palmas de las manos extendidas ni con los dedos separados, sino haciendo de tu mano izquierda como un trono para tu mano derecha, donde se sentará el Rey. En la cavidad de la mano recibe el Cuerpo de Cristo y responde -amén-“.

La modalidad de comulgar en la boca se comenzó a introducir más tarde y se aceptó en Roma ya en el siglo X. Después del Concilio Vaticano II se ha recuperado de nuevo la práctica más antigua, pero aún muchos cristianos no saben el verdadero significado de recibir el Cuerpo de Cristo en la mano.

Antes que nada hay que realizar el gesto de forma correcta.

Se extiende la mano izquierda, haciéndole con la derecha una especie de trono, para luego tomar el Pan con la mano derecha y comulgar allí mismo, antes de retirarse.

No se “coge” el Pan que ofrece el sacerdote con los dedos de la mano derecha, a modo de pinzas, sino que “se acoge” el Pan con la cavidad de la mano izquierda.

Este es el gesto.

Una mano abierta que pide, que espera y recibe.

Unos ojos que miran con fe el Pan eucarístico que ofrece el sacerdote.

Unos labios que dicen “amén”.

Pues resulta que yo lo he venido haciendo mal hasta esta misma mañana.

He tenido que reparar hoy en este gesto e investigar un poco sobre él para darme cuenta que que estaba equivocado.

Seguro que Dios sabrá perdonármelo.

Dios quiere hijos, no esclavos. Hijos a los que les da la oportunidad de equivocarse para que vayan aceptando con humildad el camino que Jesús a abierto para nosotros.

Este gesto, realizado con fe, expresa lo que ha de ser nuestra actitud interior de humildad, confianza y acogida al acercarnos a recibir a Cristo.

Esa mano tendida somos nosotros mismos abiertos confiadamente a Dios.

Ese Pan que recibimos es el mejor regalo que podemos tomar en nuestras manos: el alimento que sostiene nuestra fe.

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Lázaro Hades.

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6 pensamientos en “EL GESTO DEL MOMENTO DE COMULGAR”

  1. Bendito hermano, siempre te adelantas a mis dudas… Tenía ya hace un tiempo ganas de investigar sobre esto y no daba. Igual que tu, creo que lo importante es mirar con fé y humildad el ofrecimiento de JesusCristo, en su plenitud y gracia. Te agradezco de nuevo…

  2. Por primera vez, tengo que discrepar en algunas afirmaciones , no porque no sean reales, sino porque puede dar pie a interpretaciones distintas. El tema da para mucho y como muy bien dices. muchos se pierden en las formas, olvidando lo esencial. La entrega de Jesús a nuestra alma. En mis principios, también yo comulgaba en la mano, pero viví muy de cerca las enseñanzas de Juan pablo II, cuando estuve en Roma y se discutió sobre ello.

    En su Carta “Dominicae Cenae dice: “El tocar las Sagradas Especies, su distribución con las propias manos, es un privilegio de los ordenados” (24-Feb-80). Para que nadie interpretase de otra forma estas palabras, tres meses después, ante las cámaras de la televisión francesa, negaba la Comunión en la mano a la esposa del Primer Ministro, Giscard DÉstaing.

    Soy de los que pienso que se puede discrepar incluso de lo que dice el papa. Ya que solo se nos obliga a creerle cuando habla ex-catedra. Pero a renglón seguido, añado que si ha sido elegido por el Señor para guiar a su rebaño, tengo que adherirme a sus deseos que de seguro están meditados ante la luz del Espíritu Santo. Y es deseo de los últimos papas que se comulgue en la boca, argumentándolo de forma razonable.

    La experiencia hace que haya sido testigo de verdaderos abusos. Niños que juegan en la calle con sus patinetes y pelotas y que entran a la misa, comulgan con las manos sin haberlas lavado. Partículas (no olvidemos que Jesús está en cada partícula consagrada)que se quedan en las manos y que van a parar al suelo. Basta ver la patena (si has ayudado como monaguillo para ver que así sucede) como contiene pequeñas partículas, que el sacerdote vuelve a comer.

    Ya en casos más graves. Gente que ante la aglomeración, se ha guardado la hostia en el bolsillo, para profanarla. Existe un mercado negro satánico, donde las formas consagradas, se pagan a muy buen precio, hay artículos en internet sobre ello que pone los pelos de punta.Click aquí para ver noticia

    En fin no quiero alargarme, porque el tema, como he dicho al principio da para mucho. Vale la pena encontrar la información que la doctrina de la Iglesia nos presenta, en todas las interpretaciones.

    Acabo con el ” no perderse en las formas” y el respeto por la decisión que en conciencia cada uno tome
    Un abrazo

    1. Angelo, gracias por tu comentario. Me gustaría que todos los que han leído la entrada tuvieran la oportunidad de completar el razonamiento con tu aportación.
      Pero que nunca nos detengan las formas.
      Te agradezco la extensión y el profundo razonamiento a propósito de tu forma de pensar sobre este asunto.
      Un abrazo!

  3. Yo pienso igual que Angelo.Me ha encantado su profundidad y los detalles tan concretos y certeros que expresa,impactante la información sobre el mercado negro satanico.Mil gracias a los dos por vuestra ayuda

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