SI TIENES LO QUE HAY QUE TENER, SE TE DARÁ

Mirad, pues, cómo oís; porque al que tenga, se le dará; y al que no tenga, aun lo que crea tener se le quitará (Lc 8, 16-18)

Lo he tenido que leer dos o tres veces para ver si soy capaz de enterarme.

Es de estos evangelios que lo lees y tiendes a dejarte llevar por las palabras tan bonitas que dice el Señor pero que no te detienes a analizar.

Vamos a ver, ¿al que tiene, se le dará?.

Y al que no tenga, ¿se le quitará?

Pero esto qué es. ¿Esto como va?

De manera que si hay uno que tiene mucho, a ese se le va a dar y al pobre que apenas tiene nada, a ese se lo quitan todo…

¡Que venga Dios y lo vea!… y nos lo explique.

Jesús, en este Evangelio, esta mañana para ti y para mi, demanda nuestra atención:

Escuchadme bien, al que tiene se le dará y al que no tiene se le quitará hasta lo que cree tener.

¿A qué se refiere el Señor cuando dice que se le dará al que tiene? ¿El que tiene qué?

No se refiere a los bienes materiales.

Cuando Dios está hablando de “el que tiene” no se refiere a lo que la mayoría de nosotros confundimos al creer que es lo que debemos anhelar poseer en grandes cantidades.

Se trata de otra cosa. De otra cosa más fácil de conseguir y más complicado de mantener.

Para Jesús, cuando tú y yo digamos tener algo, es cuando nos sintamos poseedores de amor.

El que tiene, es porque tiene amor para dar y tomar.

Lo que quiere decir este Evangelio es que quien se dió, quien se entrega, quien reparte amor, es quien tiene algo. ¡A ese sí!. A ese se le dará.

Y al otro, al que no tiene nada de amor, por mucho que tenga de bienes materiales, ese, ese está vacío. Y por supuesto, al morir llegará a las puertas del Cielo, con las manos vacías y el corazón hueco. Es decir, se la habrá quitado todo lo que creía tener.

No hace falta ir al cielo para que nos demos cuenta que mucho de lo que creemos tener realmente es un espejismo.

Cuántas amistades se evaporan de la noche a la mañana cuando desaparecen los intereses, materiales y no de amor, que las unieron .

Esas “amistades”, relaciones condicionadas, que se generan gracias a un negocio o una perspectiva económica, a un interés profesional y que parecen fuertemente selladas mediante abrazos enchaquetados y agendas que no encuentran huecos para quedar una y otra vez con ese amigo “del alma” con el que “circunstancialmente” te ha unido aquella transación económica.

“He quedado con mi amigo, que es el número 1 de la empresa tal, o es el jefe de tal…”. Qué poco de amistad hay cuando para definir a tu compañero tienes que añadirle un adjetivo relacionado con el puesto que ocupa en la sociedad.

Dicen en España que había una burbuja inmobiliaria que al estallar desencadenó una crisis económica.

También había una burbuja de amistades a consecuencia de la primera pompa de ese falso jabón. En este caso, cuando estalló se llevó por delante un montón de relaciones que estaban cogidas con alfileres, desencadenando en esta ocasión una crisis de relaciones que ahora parece increíble que se hubieran generado.

Es solo un ejemplo. Una situación gráfica para entender que tener, lo que se dice tener, muy poco tenemos si no es amor.

Y no es necesario imaginar un amor ideal. Conozco a pocos que pisan el mismo suelo que yo que lo tengan. Ojalá tuviésemos esa capacidad. Solo bastaría con una actitud de entrega continua, cada uno en la medida de nuestras posibilidades.

Dar sin ni siquiera esperar recibir las gracias. Porque dar para recibir no es dar, es pedir.

Pues de eso se trataba hoy. De entender que Jesús nos dice que si tenemos, se nos dará.

Hasta la pobre señora de la imagen de esta entrada puede tener mucho más que algunos de los que creen tener.

En muchas ocasiones me preguntan lo mismo: “Pero, es que el Señor no me entiende… ¿cuándo me va a dar lo que necesito?… ¿porqué no actúa ya?… ¿qué me está diciendo?…¿cómo se dirige a mi?…”

Siempre andamos esperando y no nos damos cuenta que Dios no descansa y ya está actuando en nosotros. Ya nos está dando.

¿Es que acaso esperas que Dios anuncie sus acciones mediante un grandioso espectáculo de luz y sonido antes de comenzar a actuar?.

Esto no es como en la tele, que te dicen aquello de “no se muevan de sus sillones, que después de 5 minutos de publicidad le anunciaremos la gran exclusiva: ¡Dios va a decirte algo!.”

Lo más seguro es que aquella respuesta que Él te quiere dar, te la esté dando ya.

La voluntad de Dios se resuelve de la manera que tu voluntad está deseando recibir.

En definitiva, querido hermano, dispongámonos a tener, cuanto más mejor.

Y si tienes lo que hay que tener, se te dará.

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Lázaro Hades

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5 pensamientos en “SI TIENES LO QUE HAY QUE TENER, SE TE DARÁ”

  1. Me encanta que hayas comentado el evangelio de hoy, porque la pregunta que te has hecho, creo que nos la hacemos todos. ¿Quitar hasta lo que no se tiene? A mi me choca cuando la escucho, pero Jesús siempre busca la enseñanza, el mensaje, la aplicación de sus palabras y por eso en la lectura de todo el evangelio vamos encontrando respuestas.
    Has hecho que sea muy fácil entenderlo. Todos nos beneficiamos de tu gran exposición. Una vez más tengo que felicitarte por la fotografía. Un fuerte abrazo

  2. “Jesús, Jesús” que “complicao” se poene la cosa algunas veces. LO MEJOR ES DEJARSE EN SUS MANOS. Cumplir el nuestro mandamiento: AMAR A DIOS Y AL PRÓGIMO COMO A TI MISMO o más. AMÉN AMÉN

  3. Muy bien expicado,y una gran reflexión,que cuando llegamos a entenderla vemos todo de otra manera.Hoy he leido una relexión de catalina de Siena,en la que Dios cada día nos habla ,y la frase para repetir hoy es”Me tienes a mí”.¿Qué más da entonces que la” burbuja se rompa?

  4. La interpretación de esta frase, si es basada en el amor, tiene sentido. Desgraciadamente esta fórmula, cuando no es explicada, se presta a confusión. Así es como los banqueros, los capitalistas salvajes, los depredadores, delincuentes y politiqueros la aplican a su manera , haciéndo que el mundo material ( tan diferente, en este caso, al espiritual) sea tan injusto, desequilibrado y perverso.

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