FELIZ 2013

NUEVO AÑO

Tempus fugit, decían los antiguos. El tiempo se escapa entre las manos como el agua se escurre entre los dedos. Poco a poco, sin aparente prisa, pero inexorable.

Piénsalo: hace nada estabas mirando lo bien que queda la ropa con el moreno de la playa o poniendo fotos del verano en tu perfil de whatsapp y ahora… ahora estás a punto de despedirte del año.

Es posible que ya hayas cumplido los cuarenta y veas consumida la mitad de tu vida…sin darte cuenta.

O bien disfrutes de una feliz o dificultosa ancianidad y conozcas mucho mejor lo fugaz de las cosas.

El tiempo huye… y a nosotros nos queda el sincero propósito de aprovechar el tiempo que nos quede lo mejor posible.

¿Qué ha sido de mí este año?

Momento de examen.

Puedes pensar con qué deseos habías comenzado el 2012 y qué propósitos te habías marcado.

¿Has perseverado en ellos? ¿Alguno llegó a buen puerto o cayeron más bien en el olvido?

Es posible que iniciaras empresas valerosas tales como dejar de fumar, aprender algún idioma o perfeccionar algún deporte, pero bien sabes que no me refiero a eso cuando te animo a que hagas un profundo examen de conciencia.

En realidad, el Espíritu Santo quiere sugerirte en “el silencio de tu plegaria” que reflexiones si durante este año has agradado más a tu Padre Dios mediante una oración más sincera, una participación piadosa de la Misa o una devoción más tierna a María.

Eso por no hablar del mandato del amor: el trato con tus familiares y amigos, el servicio a los demás, el amor a los más pobres…

Pero hoy no solo es tiempo de examen, sino también de acción de gracias.

Es muy probable que Dios te haya dado cosas que ni siquiera habías podido imaginar al inicio del pasado enero: un viaje con la parroquia, haberte ilusionado con las cosas de Dios, amigos que se acercan a la iglesia por tu testimonio…

Todo aparentemente sencillo; todo eminentemente sobrenatural, porque es Dios quien da crecimiento a las cosas.

Podrías distinguir tres columnas en tu pequeño cuaderno o en tu soporte móvil con el que acostumbras a rezar.

En la primera examinas los propósitos no cumplidos o, por el contrario, realizados con la gracia de Dios.

En la segunda escribes todos los motivos que has encontrado en el año para darle gracias.

En la tercera puedes repasar los momentos en los que no has sido fiel a Dios y hacer un sincero acto de contrición.

No deja de ser sorprendente que hoy, 31 de diciembre, mientras la gente anda azacanada pensando en los festejos de Nochevieja, tú hayas conseguido este ratito para rezar.

¿Quién dudará que tu meditación está resultando muy grata a tu Padre Dios? Alegra pensar el contento de Dios que sonríe al ver nuestros esfuerzos.

Alegrará aún más a la Iglesia del cielo que en este día tomes una determinación firme de luchar con nuevos bríos. Al decir de san Josemaría: Año nuevo, lucha nueva.

Esta batalla que deseas renovar puede expresarse en miles –millones– de detalles que conoces muy bien:

  • Cuidar con más detalle las cosas de Dios (puntualidad en la oración, delicadeza en la piedad).
  • Afinar en los propósitos de lucha (no pensar que debo ser más ordenado, sino aplicarme concretamente en tal cosa).
  • Repasar el trato con mis padres y hermanos, con mi esposo o con mi suegra, porque a lo mejor ha llegado el momento de que dejes de justificarte y te tomes en serio tu vida familiar.

Cuando esta noche comas las 12 uvas decide un propósito concreto en el que luchar este año que comienza. Te sugiero algunos:

  • Confesarte frecuentemente.
  • Tomarte en serio la oración.
  • Usar menos internet.
  • Aprender a escuchar a los demás.
  • Olvidarte del twitter, facebook, tuenti, y cosas de esas y fomentar relaciones de verdadera amistad.
  • Hacer mucho apostolado.
  • Dar buen ambiente en casa.
  • Fijarte en lo bueno de los demás.
  • Hacer un voluntariado.
  • Formarte bien en las cuestiones de tu fe, etc.

El campo es amplísimo, tú eliges.

La potencia sin control no sirve de nada, rezaba un anuncio de neumáticos. Y es verdad.

Los propósitos anteriores son como las cuentas de un collar… sin hilo.

Hay muchas personas que tienen muchísimos propósitos pero después de un mes ya no queda nada, se desinflan.

A toda esa potencia le hace falta control, les falta el hilo que engarza las cuentas del collar. Y ese hilo tiene un nombre muy concreto: dirección espiritual.

¿Sabes por qué muchos de los propósitos que te haces acaban en nada?

Porque tus buenos deseos necesitan de alguien que los guíe, que haya hecho el camino antes que tú.

Seguro que jamás se te ocurriría escalar el Everest sin nadie que te ayude; pues, si eso no lo harías nunca, no lo hagas tampoco en la vida espiritual.

Seguro que en tu parroquia o movimiento conoces algún sacerdote que te puede ayudar en este camino hacia la santidad. No te cortes y lánzate. Acércate a él y pídele que te ayude a entregarte cada día más a Dios.

Y si ya tienes dirección espiritual el propósito para 2013 es sencillo: ser más sincero, tomártela más en serio, concretar mucho durante la charla para que tu director pueda hacerte ver el paso de Dios por tu vida.

De nada sirve acudir cada quince días a tu charla de dirección espiritual si luego no cuentas cosas concretas.

No pienses que no tienes nada que decir porque no es cierto. Allí donde estén tus preocupaciones, tus deseos, tus aspiraciones, allí te está esperando Dios.

Si acudes a rezar con un corazón humilde y abierto, verás cómo Dios te habla. Simplemente tienes que hacer silencio, poner el móvil en «modo vuelo» y contarle a Dios tu vida cotidiana, nada más.

Pídele al Señor que te conceda ser humilde: nada de lo que digas o hayas hecho va a escandalizar a tu director; no tengas vergüenza y abre tu corazón y verás cómo Dios hace cosas grandes contigo.

Si lo haces así, ya verás la cantidad de cosas que podrás contarle a tu director espiritual y él te mostrará la voluntad de Dios sobre tu vida.

Feliz y santo 2013.

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Fulgencio Espa.

Del libro “Con Él en Navidad”, ediciones Palabra.

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5 pensamientos en “FELIZ 2013”

  1. Gracias por cada una de sus palabras que llenan de vida mi vida, de esperanza y fe sabemos que aun en momentos complicados y dificiles siempre el altisimo esta cuidando nuestras vidas.

    Leo todos sus escritos y tengo que decirle que ha sido Dios que ha puesto su blog en mi camino. Siento un profundo amor a Dios en todo lo que escribe y es increible, pues algunas dudas que tengo y algunas que no sabia que tenia, encuentro las respuestas aqui. Sus palabras sr. Lazaro siempre llegan en el momento justo y exacto. Dios me habla atraves de su Palabra y seguramente de sus entradas me da crecimiento espiritual, gracias, muchas gracias.

    Deseo que haya pasado una Fiesta de Navidad, al lado de su familia y sobre todo recibiendo con ternura y amor al Niño Dios que se quiso hacer presente en nuestra historia y en nuestra vida.

    Deseo que el 2013 este lleno de nuevas alegrias y sobre todo de Bendiciones de parte de nuestro buen Dios.

    Mientras le dejo con dos melodias que me gusta muchisimo escuchar!

    http://www.youtube.com/watch?v=IKisUYBJXsQ

    1. Carla, en primer lugar disculparme por no haber respondido antes a tu mensaje. Repasando los comentarios he comprobado que se me había pasado.
      Muchas gracias por tus palabras. Me alegra comprobar que eres consciente que es Dios a través de estos escritos quien te está haciendo sentir bien y entender su Palabra.
      Doy gracias al Señor por ponerme personas tan agradecidas en mi camino. Sois vosotros los que me enseñáis a mi.
      Que Dios te bendiga.
      Un abrazo!!

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