¿Y QUIÉN ES JESÚS?

cuaresma2013-9

…aquí hay alguien que es más que Salomón…

…aquí hay alguien que es más que Jonás. (Lc 11,29-32)

Puedes leer al completo este Evangelio pulsando aquí

 

CUARESMA 2013: El Camino a la Vida.

MIÉRCOLES I DE CUARESMA

Hoy es uno de esos días en los que lees el Evangelio y no terminas de enterarte muy bien del mensaje a no ser que te conozcas muy bien a todos los personajes bíblicos como le ocurre a mi amigo Juan, que siempre está documentado de todos estos asuntos.

Como Juan no está aquí esta mañana para ayudarme voy a tratar de explicarte qué quiere decir eso de:

Aquí hay uno que es más que Salomón,… y que es más que Jonás…

Pues aquí tenéis a uno que lo único que tiene claro es que Jesús lo tiene cada día más entusiasmado por cuánto abre mi entendimiento cada día para entender su Palabra, aunque a veces como hoy se me vuelva a ocurrir alguna bromilla…

Porque yo ya sabía la historia de Jonás que ahora te voy a contar, pero a él le salió mejor que a mí, porque en una ocasión que mi mujer me esperaba para cenar, a mí se me hizo tarde porque tenía que resolver “unos importantes asuntos con mis amigos” y llegué a casa un par de horas después de lo esperado.

Ella, brazos en jarra, ceño fruncido y barra de amasar en mano, no me dejó entrar sin una explicación convincente.

¡¿Quién más convincente que Jonás?!, pensé yo.

Le dije que había ido a avisar a un pueblo muy malo, pero que me arrepentí en el camino, me subí en un barco, me tiraron al agua y me comió una ballena que me llevo de vuelta al pueblo, que lo salvé… y que por eso había llegado un poco tarde…

No me creyó. Esa noche tuve que dormir en el sofá…

A Jonás no le fue tan mal. Era un poco indeciso el hombre, pero al final le hizo caso a Dios.

Una mañana se levantó con una difícil misión que Dios le encomendó. Tenía que ir a convertir a un pueblo lleno de corruptos, de gente que metía la mano en la caja, con personas que carecían de humildad y derrochaban, con la mayoría endeudados por encima de sus posibilidades, con mucha gente por ayudar y nadie acudía a ellos, con gobernantes que se peleaban con la oposición y nadie hacía nada…No no era este país, era Nínive.

Los ninivitas no tenían remedio…hasta que Dios decide enviar al pobre Jonás a avisarles que en 40 días se acaba todo lo que tienen si no cambian… Y como le pasa a mi hija con los exámenes, que el último día se pone a estudiar, los de Nínive a última hora obedecieron y Dios les perdonó.

Pero antes, a nuestro Jonás le ocurrieron varias cosas.

Como a nosotros, cuando Dios nos invita a hacer algo que cambie nuestros esquemas, buscamos la salida de emergencia. A Jonás, ante la dificultad de su tarea, no se le ocurrió otra cosa que huir y subirse en un barco. Se metió en la bodega. El hombre pensaría que allí abajo la visión de Dios tenía menos cobertura y así no podría encontrarlo.

Una tormenta puso el barco patas arriba hasta que Jonás reconoció que era Dios el que enfureció el mar por su huida y los marineros decidieron quitarse un peso de encima tirando a nuestro protagonista al agua.

Éste, dándose por perdido pensó que la muerte se parecía mucho al estómago de una ballena, pues le pasó lo mismo que a Pinocho y un cetáceo se lo tragó.

Viajó en el vientre de la ballena tres días hasta que ésta le llevó de nuevo a las puertas de Nínive. Ahora, el miedica, no tuvo más remedio que vencer sus temores y seguir las indicaciones de Dios (deberíamos tomar nota más de uno).

Es normal lo que le ocurrió a Jonás. Nos pasa cada día a nosotros. Cuántas dudas tenemos y cuántas veces nos creemos indignos de la confianza que Dios deposita en nosotros. Por eso nos pasa lo que nos pasa y al huir tantas veces de nuestra Nínive deambulamos hasta que por fin accedemos a entrar en los planes del Maestro.

Jonás entró y aunque tardó tres días en recorrer la ciudad fue considerado un héroe de su tiempo porque avisó a los habitantes de aquel pueblo de la desgracia que caería sobre ellos sino cambiaban. Le hicieron caso y se salvaron.

Esta es la historia del profeta Jonás.

Por eso, Jesús para que entiendan los incrédulos de su generación (y de la nuestra) hubo de decirles que tenían delante a alguien más grande que el profeta Jonás.

….

También Jesús tuvo que poner de ejemplo a Salomón.

Salomón era un tipo listo. Un Rey, hijo de David, cuyo reino fue el más grande. Un hombre sabio al que hoy mencionamos en muchas ocasiones a la hora de decidir.

“Voy a tomar una decisión salomónica”, decimos cuando queremos repartir algo a partes iguales.

Al amparo de la sabiduría del rey, en una ocasión acudieron dos señoras diciendo que el niño que llevaban era de ambas.

Salomón pensaría que el niño tenía cosas de las dos, como se les dice a los recién nacidos: tiene la nariz del padre, la boquita de la madre…

El caso es que a Salomón no se le ocurre mejor dictamen que partir al niño por la mitad: una parte para cada mujer.

Una de ellas protestó con tanto dolor que en ese momento el rey supo que ésta era la madre pues la otra solo tenía deseos de venganza.

Es que era listo este hombre, tanto que la reina de Saba, o la reina del Mediodía o del Sur, como en alguna traducción del evangelio la describen, hizo las maletas para ir con él reconociendo su enorme sabiduría.

El Rey Salomón fue considerando el más grande de su tiempo.

Por eso, Jesús para que entiendan los incrédulos de su generación (y de la nuestra) hubo de decirles también que además de Jonás, tenían delante uno más grande que el Rey Salomón.

En definitiva, que Jesús siempre tiene que andar poniéndolo fácil para que le entendamos. Quizá somos nosotros los que complicamos su mensaje con dificultades de nuestra cosecha.

En un momento distendido como este conviene pararse a pensar si realmente Jesús tiene que demostrarme a mí quién es. 

¿Me hago demasiadas preguntas o confío ciegamente en Él?

¿Acudo a su llamada de inmediato o he de pasar por tantas tribulaciones como Jonás?

¿Asumo su voluntad o trato de adaptarla a la mía?

¿Quién es Él para mí?

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Lázaro Hades.

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4 pensamientos en “¿Y QUIÉN ES JESÚS?”

  1. Pues le pido cada dia : ” Jesus, lo unico que quiero es verte “….y aparecen las humillaciones, que cuando sé que está en mi estan vencidas, pero cuando me distraigo…..me defiendo como gato panza arriba.

    Le pido la Gracia de la Fé cada dia, que me dé la medida que vea conveniente….ya no ambiciono grandes cosas, sino que modero mis deseos porque El sabe mas que yo lo mas conveniente para mi…y yo le pido aceptar su Voluntad, con animo y Alegria. Y me dá la capacidad de ser agradecida….dar las gracias por todo, absolutamente todo, porque lo que tengo por poco que sea podria NO tenerlo!!!!……y solo al contemplar mi vida errante, mi ser mendigante de amores….me enseña a esconder mi vida en EL….y ambicionar los tesoros del cielo…..porque la santidad es el sentido de mi existencia y yo la deseo!!!, solo la santidad dá sentido a la levantada de cada dia….y a mi soledad, porque en mi desierto Ella es la que me dá la Luz y anima a caminar. Un abrazo

  2. HOLA SR. LAZARO!!! BUEN DIA. CREO QUE SOY IGUAL QUE JONAS, LE DOY MUCHAS PERO MUCHAS VUELTAS A DIOS. PERO SIEMPRE ME “ATRAPA” Y ME “ATRAE”, NO DEJA QUE ME PIERDA…
    LEERE JONAS A MI PEQUEÑO HOY POR LA NOCHE.

    BENDICIONES!!

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