¡SÍ, PODEMOS!

cuaresma2013-15

¿Podéis beber la copa que yo voy a beber?

Ellos le dijeron: «Sí, podemos» (Mt 20, 17-28)

CUARESMA 2013: El Camino a la Vida

MIÉRCOLES II DE CUARESMA

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El titulo de la entrada de hoy no debe servir para exhortarnos, levantarnos, animarnos o motivarnos a imitar a Jesús.

¿Que tal si hoy tratarnos de disfrazarnos de Cristo? Aunque parezca difícil, yo creo que podemos

Zebedeo tenía dos hijos. Juan y Santiago. Por lo leído hoy, me da  a mi que tuvieron que ser de los primeros de la clase que saltarían cuando el profesor decía lo de “…que levante la mano quien se haya estudiado lo que no tocaba para hoy…”.

No se entiende de otra forma después de oír la explicación que Jesús les había dado para darles a conocer cuánto iba a sufrir al subir a Jerusalén, ya que su madre fue la primera que quería que sus niños dieran un paso adelante para sentarse a los extremos del Maestro. La mujer quería lo mejor para sus hijos, como todas las madres…

Pero Jesús les advierte, “No sabéis lo que estáis pidiendo…”.

Consciente del cáliz que le tocaría beber, quiso cerciorarse de que los discípulos le habían entendido.

“¿Podéis beber la copa que yo voy a beber?”

“¡Podemos!” exclamaron al unísono los hermanos.

Primero les advirtió, “mi copa, sí la beberéis; pero sentarse a mi derecha o mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes está preparado por mi Padre”

Luego les dio una serie de instrucciones para poder estar a su lado.

Estas directrices no sólo son para Juan, Santiago, el mismo Zebedeo, tú y yo, no para sentarnos a su lado, sino para ser como Él mismo.

Esa es la cuestión. Se trata de aspirar es a ser como Él. A imitarlo siempre. A disfrazarnos de Cristo.

Es el imitar su conducta lo que nos hará encontrar un sentido real a nuestro cristianismo y alcanzar la paz que nos llevará a una felicidad plena.

¿Cómo nos disfrazamos de Cristo?

No es necesario dejarse la barba y el pelo largo, caminar con sandalias y encapucharse la cabeza.

Basta con mirarle a los ojos y dejar que Él haga lo mismo con nosotros.

Tenemos que captar e imitar su mirada cautivadora, llena de amor, de compasión y comprensión, de ternura, de empatía, de humildad, de verdad, de entendimiento, misericordia, sencillez, compromiso… seguro que en tu armario interior hay algo de eso para que puedas comenzar a disfrazarte de Él.

Este periodo cuaresmal es un tiempo muy propicio para dejarse contagiar con su gracia y tratar de seguirle con más naturalidad.

Hoy, el Señor nos da unas pistas con el objeto de moldear nuestra conducta hasta que aflore en nosotros esa mirada de forma natural: “…el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, será esclavo de todos, que tampoco el Hijo del hombre ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos”.

Estamos llamados a disfrazarnos de El, pero SIEMPRE, no solo cuando le necesitamos.

Puede que en algún momento nos esté necesitado Él a nosotros, ¿no crees?

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Lázaro Hades.

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3 pensamientos en “¡SÍ, PODEMOS!”

  1. Sí.
    Claro que sí podemos, pero solos no. Esto lo tengo cada día más claro. Voy a mirar en mi fondo de armario initerior a ver que encuentro…
    Preciosa entrada la de hoy, como siempre, breve y concisa. Me hace pensar… a veces demasiado.
    Muchas gracias.
    Un saludo.

  2. Lo más apasionante es la delicadeza de Jesús con las personas. Siempre, siempre, hace que uno se pare y reflexione lo que quiere responderle. Sabe lo que significa seguirle y por eso quiere que la respuesta sea con total libertad, habiéndodo pesado muy bien las palabras que muchas veces salen de la impetusidad, del orgullo y de la soberbia. Por eso no me canso de repetir lo mucho que me gusta la confesión de Pedro ante las preguntas insistentes de Jesús: “Señor tú lo sabes todo, tú sabes que te quiero”
    Gracias. Un fuertísimo abrazo

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