WILMAAA, ÁBREME LA PUERTA…!!

PEDRO PICAPIEDRA

En los años 60 comenzó a emitirse en América la serie The Flinstones, Los Picapiedra. Si coleccionas algunos años tendrás en tu recuerdo alguna imagen en la que Pedro y Pablo Picapiedra, junto a sus esposas, Wilma y Betty nos hacían disfrutar de sus peripecias familiares.

Al final de cada capítulo, había una escena en la que Pedro (en la versión inglesa Fred Flinstone), golpeaba la puerta cerrada de su casa tras la que estaba su esposa enfadada.

Al mismo tiempo gritaba un desesperado “Wilmaaaa, ábreme la puerta…!!”

Mezclando las vivencias de mi día a día y lo que me ha dicho Jesús en el Evangelio de hoy, no he podido resistirme a hacer a Pedro Picapiedra y a su puerta el protagonista de la entrada de hoy.

En este texto de la Escritura (Jn 10,1-10), Jesús propone a un grupo de fariseos un relato metafórico en el que critica con dureza a los dirigentes religiosos de Israel.

La escena está tomada de la vida pastoril. El rebaño está recogido dentro de un aprisco, rodeado por un vallado o pequeño muro, mientras un guarda vigila el acceso.

Jesús centra precisamente su atención en esa “puerta” que permite llegar hasta las ovejas.

El final del relato parece destinado a pasar desapercibido, pero sin embargo, encierra un contenido profundo: “Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará, y podrá entrar y salir, y encontrará pastos”.

Pues ese es Jesús, una puerta abierta.

Quien le sigue cruza un umbral que conduce a un mundo nuevo: una manera nueva de entender y vivir la vida.

Te habrá ocurrido alguna vez. Esas situaciones, bien fortuitas por un enfado, bien fruto de un temor que te aprisiona, en las que te vas saliendo de tu tranquilidad, de ese aprisco en el que Jesús reúne a los que le siguen, y causa de ese tormento y sin darte cuenta, hasta la puerta de Jesús parece cerrada.

¿Te imaginas cual Pedro Picapiedra?: Jesuuuuús, ábreme la puerta….!!

Y Él te contestaría: “Si yo no la he cerrado, eres tú el que te empeñas en verla cerrada. ¿No te he dicho que por esta puerta se puede entrar y salir?”

Algunas veces me busco yo solo los problemas. Me complico tanto la vida y me distraigo con tantos “fantasmas” que me voy saliendo del rebaño sin darme cuenta y cuando quiero reaccionar estoy perdido.

No me estoy refiriendo hoy a alejarse más o menos de nuestra fe. Estoy hablando de actitudes puntuales.

En ocasiones hay situaciones que te desbordan, alguien te ofende, te sientes humillado, te enfadas desproporcionadamente o reaccionas con aquello de “esto no es justo”, como si nosotros fuésemos lo jueces.

Son circunstancias de nuestro día a día que nos superan y que te hacen perder los nervios de tal manera que te pones “fuera de ti”.

También ocurre cuando estás bajo de ánimo. Todo te parece imposible de resolver, no encuentras solución a un problema puntual, y los que estaban aparcados ahora se ponen en la lista de espera para hacer más presión. Somos así de complicados, no basta con tener un problema que cuando nos aprisiona, queremos recordar los pasados.

Yo he llegado a una conclusión muy clara. Lo mejor es hacer como Pedro Picapiedra.

Cuando no entiendo nada, cuando la situación se me va de las manos (que es algo que ocurre en más ocasiones de las deseadas) me pongo a aporrear la puerta de un Sagrario (en sentido figurado, no sigas este consejo al pie de la letra, no vaya a ser que tengas otros problemas diferentes…;))

Además si persiste tu descontrol, tu preocupación, (que sabes que Él te la va a solucionar a poco que le dejes), acude a Misa con más humildad que nunca…no hay nada mejor que una buena Hostia para que se te quite el mosqueo…

Un poco más en serio, hoy te quiero recalcar lo que te está diciendo Jesús: que quien entre por su puerta se salvará. 

La vida tiene muchas salidas, pero aunque otras lo parezcan no todas llevan al éxito ni garantizan una vida plena. Quien, de alguna manera, sintoniza con Jesús y trata de seguirle, está entrando por la puerta acertada. No echará a perder su vida. La salvará.

Recuerda que Jesús te está diciendo que por esa puerta se puede entrar y salir. Esto es para decirte que tienes libertad de movimientos, pero “a las 11 en casa”, como le diría yo a mi hija.

Al cruzar esa puerta entras a un espacio donde puedes ser libre cuando te dejas guiar por el Espíritu Santo. “Entras y sales” pasando siempre a través de esa Puerta que es Jesús.

Tú sabes, y Jesús te lo recuerda en esta frase corta pero inmensa de contenido, que al atravesar esa puerta “encontrarás pastos”, no pasarás hambre ni sed. Encontrarás alimento sólido y abundante para vivir.

Hoy, una querida amiga, me transmitía su preocupación ante una inminente operación a la que se tiene que someter.

Me decía que no veía a Cristo. Que tiene miedo.

¿Cómo lo vas a ver ahora? Es normal que estés cegada por el temor. No pasa nada si te sientes así. Es algo que hay que pasar.

Tú no lo ves a Él, pero Dios sí te ve a ti.

Confiar en Dios también quiere decir que vamos a caminar por momentos a oscuras, o que nos vamos a poner a golpear esa puerta pensando que está cerrada, pero que Él mantiene abierta para nosotros.

A medida que vayamos madurando en nuestra fe, aprenderemos a bendecir estos momentos de oscuridad con los que Dios nos premia. Sabremos que son transitorios y que SIEMPRE dan paso a un momento de mayor resplandor.

No pasa nada porque afirmes, “Señor, creo porque sé que estás tras la puerta, pero no te veo”. Eres un ser humano…que sabe que tras la puerta continúa ese Camino abierto por Jesús para ti.

Y para terminar con una sonrisa, hoy no me puedo despedir de otra forma. Tengo que gritarlo, no me puedo resistir:

“Yabba Dabba Doo!!!”

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Lázaro Hades.

Gracias Dios mío por tu amor infinito.

Toda una vida se me hace pequeña para agradecerte el infinito favor que me has hecho al elegirme discípulo tuyo.

 

7 pensamientos en “WILMAAA, ÁBREME LA PUERTA…!!”

  1. Buenos días y gracias.
    Me ha hecho mucha gracia ,además de que es verdad la frase,en sentido literal,en sentido figurado no me hace tanta de “No hay nada mejor para el mosqueo que una buena Hostia”.

  2. GRACIAS SR. LAZARO! DIOS LO SIGA BENDICIENDO, POR CIERTO, IMAGINO ESTARA UN TANTO OCUPADO, POR ESO NO ESTA ESCRIBIENDO A DIARIO?? OJALA SEA ESO Y NO OTRA COSA, DIOS LO CUIDE Y LE DE MUCHA SALUD.

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