AMAR HASTA QUE DUELA, PORQUE SINO…

Mother Teresa in Calcutta

Un día un señor le dijo a la Madre Teresa de Calcuta:

– El trabajo que tú haces, yo no lo haría ni por todo el oro del mundo”. 

Ella le respondió:

“ -Yo tampoco: tomamos fuerza de la adoración a Jesús Sacramentado”


La hoy ya beata, afirmaba que hay que amar hasta que duela porque sino, no es amor.

Nos dejó un precioso cuestionario para que nos detengamos a reflexionar en cada una de las preguntas y sus certeras respuestas:

“¿Cuál es el día más bello? Hoy

¿Cuál es la cosa más fácil? Equivocarse

¿Cuál es el obstáculo más grande? El miedo

¿Cuál es el mayor error? Abandonarse

¿Cuál es la raíz de todos los males? El egoísmo

¿Cuál es la distracción más bella? El trabajo

¿Cuál es la peor derrota? El desaliento

¿Quiénes son los mejores profesores? Los niños

¿Cuál es la primera necesidad? Comunicarse

¿Qué es lo que hace más feliz? Ser útil a los demás

¿Cuál es el misterio más grande? La muerte

¿Cuál es el peor defecto? El mal humor

¿Cuál es la persona más peligrosa? La mentirosa

¿Cuál es el sentimiento más ruin? El rencor

¿Cuál es el regalo más bello? El perdón

¿Qué es lo más imprescindible? El hogar

¿Cuál es la sensación más grata? La paz interior

¿Cuál es el resguardo más eficaz? El optimismo

¿Cuál es el mayor satisfacción? El deber cumplido

¿Cuál es la fuerza más potente del mundo? La fe

¿Quiénes son las personas más necesarias? Los padres

¿Cuál es la cosa más bella de todas? EL AMOR.


Jesús nos anima a que amemos sin mirar a quién como ella lo hizo. Para entender un poco mejor cómo se hace esto,  comparto  un breve cuento muy gráfico:

Antonio, un padre de familia, cierto día, cuando regresaba del trabajo, se encontró con un embotellamiento de tránsito infernal y notó que un señor conducía apresuradamente, cortándole el paso a todo el que podía al tratar de abrirse paso entre los vehículos.

Cuando se aproximó al automóvil de Antonio, se le atravesó de una manera tan brusca que por poco ocurre una colisión. En ese momento, Antonio tuvo deseos de insultarlo e impedirle el paso, pero luego pensó: – ¡El pobre! Está tan nervioso y apurado… ¡Sabrá Dios si tiene un problema serio y necesita llegar cuanto antes a su destino!

Con estos pensamientos, decidió cederle el paso. Al llegar a casa, Antonio recibió la noticia de que su hijo de tres años había sufrido un grave accidente y había sido llevado al hospital por su esposa.

Inmediatamente, se dirigió al hospital. Al llegar, su esposa corrió a sus brazos y lo tranquilizó diciéndole.

Gracias a Dios todo está bien. El médico llegó justo a tiempo para salvar la vida de nuestro hijo; ya está fuera de peligro. Aliviado, Antonio pidió hablar con el médico para agradecérselo. Cual sería su sorpresa cuando vio que el médico era ese señor nervioso y apurado a quien le había cedido el paso casi una hora antes.


Hay que estar siempre dispuesto a ayudar al prójimo, independientemente de su apariencia o condición económica.

Trata de ver a los demás más allá de las apariencias. Imagina que, detrás de esa actitud que no entiendes, existe una historia, un motivo que puede llevar a esa persona a actuar de una manera determinada.

Quizás a veces no sea un motivo justificable pero… siempre hay un motivo.


2 pensamientos en “AMAR HASTA QUE DUELA, PORQUE SINO…”

  1. Me Encanto esa istorias si eso nos pasa cuando nosebemos lo q en realised esta pasando lo mas facil es gustaria a los demas

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